No distingo qué parte
soy yo
de estos recuerdos.
Qué parte es necesidad,
qué porción, deseo,
qué palmo es distancia,
qué fracción, tu ausencia.
Pero
sufro.
Parada
en medio del vacío,
sufro.
Hace frío insoportable,
calor insoportable,
por
turnos.
Hay un eco enloquecedor
y un puente
directo al abismo.
Y, sobre todo, hay nada.
Sobre todo
está
la nada.
(Fotón Francesca Woodman.)