Yo era azul y lloraba
¿Te acuerdas?
Mirando a una pared
Te esperaba.
Y el tiempo, puñales
Y la casa, menguante
Y el aire era sólido
Y yo azul
Y triste
Y pálida
Y los ojos en la métrica
Para no verme
En los diptongos
En la parábola.
Cerrados hacia afuera
Abiertos hacia el vientre.
Y fue el primero
Y el que muta
Y el que es primavera.
Y el que se llueve
Y el de la flores
Y el de las hogueras
Y se cerró esa puerta.
Yo era azul
Y tú no estabas
¿Lo recuerdas?
Mostrando entradas con la etiqueta adiós. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adiós. Mostrar todas las entradas
Fruta que cae
Quién es capaz de decir adiós vestido de domingo.
El adiós no es más
que la luz que entra
al abrir la ventana
de una habitación que estaba en tinieblas.
Redimensiona el
color, las formas,
evidencia el polvo
que se mantiene suspendido en todas las cosas.
Dices adiós y las imágenes inquietas de lo que se pierde,
de lo que se aleja
pasan rápidas y vivas
y nada fue más
verdad,
nada más tuyo, nada
más querido.
¿Qué es un laberinto?
En el
filo del vaso danzan mis sueños
(" Qué arma tan afilada la de tu boca, qué abismo sin enmienda, qué tóxico inapelable, cuánta pérdida alineada en filo de tus dientes. Desviada para la trampa como una escopeta de feria. Tapizada de mugre, hambrienta de holocausto y tristemente alimentada de sangre.")
Me miran
mirarlos y se ponen orgullosos
Y galopan como galopan los días
Se ande o no preparado para ello.
Ajena al motín que escucho en el afuera
Bajo los párpados.
Creo.
No es tal el laberinto visto desde arriba
Ni tristeza la pena desde este consuelo.
(" Qué arma tan afilada la de tu boca, qué abismo sin enmienda, qué tóxico inapelable, cuánta pérdida alineada en filo de tus dientes. Desviada para la trampa como una escopeta de feria. Tapizada de mugre, hambrienta de holocausto y tristemente alimentada de sangre.")
Mudanza
Ni cristales rotos
ni engranajes desgastados.
Mis oídos saben que es ser trashumante
cada invierno de esos
nombres.
El sonar de un nombre que estuvo
el nombrar un sonido que fue
Imitar el repiqueteo de unos besos
y buscar en otros
el sonido de los que
vendrán.
La cacofonía de la ausencia
y la discordancia de la retirada
Escuchar de un lamento que rebota
contra la pared que cercó la fábula
y saber que habrán otras
que silbarán otra despedida
en esta vida que siempre
está de mudanza.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
